Al cumplirse 25 años de los peores ataques terroristas a los Estados Unidos, atribuido a Al Qaeda, el mundo vive y recuerda intensamente ese hecho como un parteaguas en la historia que cimbro al planeta. Periodistas, especialistas e internacionalistas advierten que, a partir de ese hecho, el mundo cambió.
A través de un libro editado por Don Carlos Ramírez director general de El Independiente, el periodista Bob Woodward describe y narra la historia del peor ataque jamás registrado en contra del país más poderoso y vigilado del mundo, y en donde demostró que sus sistemas de seguridad pudieron ser vulnerados ocasionando el peor hecho terrorista en pleno siglo XXI.
De ese hecho, se habla de al menos 3 mil 800 muertos entre las víctimas que fallecieron en las dos torres del WTC en Nueva York, de los bomberos, paramédicos, policías y rescatistas que atendieron la emergencia, y de los cientos de heridos que quedaron en la gran manzana y en las otras ciudades de Washington D.C, Virginia y Pensilvania.
Un cuarto de siglo después del peor ataque jamás vivido en una nación que por horas se convulsionó, y cambio la aviación, los sistemas de seguridad en aeropuertos, desatando la cacería de Osama Bin Laden y Sadam Hussein, hoy el mundo cambió advierten internacionalistas.
Cabe recordar que un grupo de 19 terroristas y kamikazes secuestraron 4 aviones de las principales aerolíneas, (dos de Delta y dos de United Airlines), la mañana de un martes 11 de septiembre de 2001 para estrellarlos en las Torres Gemelas de Nueva York, en la ciudad de Pensilvania, en Virginia y el Pentágono, dando así uno de los golpes más severos al gobierno del entonces presidente George Bush.
A 25 años de distancia, Estados Unidos hoy es gobernado por Donald Trump, el magnate enroscado en la política y que actualmente (septiembre de 2026), se ha controvertido en el más poderoso del mundo que un día golpea a Irán, otro día a México, otro más a Canadá, mientras que los demócratas buscan regresar al poder y sacar a los republicanos de la Casa Blanca.
En la primera investigación periodística que se hizo sobre los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el periodista Bob Woodward publicó en el The WashingtonPostuna serie de ocho textos.
De esta forma, el periodista Carlos Ramírez director general de El Independiente realizó un estupendo trabajo de investigación por los atentados del 11/S los cuales fueron publicados en los números 331, 332 y 333 de la revista La Crisis y que hoy sirven para enriquecer este trabajo periodístico a un Cuarto de Siglo de distancia en los anales de la historia de este siglo XXI.
En aquellos días, (mayo y junio de 2002), la revista La Crisis compró los derechos para su publicación en México, con la traducción de Martha Aguilar.
Por su importancia, Grupo Editorial Transición y www.grupotransicion.com.mx realizó una edición especial no para comercialización sino para lectura. Woodward recuperaría sus textos para sus libros sobre los ocho años de gobierno de George
W. Bush.
A fin de explicar el esfuerzo de Woodward, el periodista Raymundo Riva Palacio hizo una introducción que fijó el trabajo periodístico y el hecho político.
Es de resaltar que este CuadernillodeTransicióntiene el propósito de recordar aquellos días que cambiaron el rumbo del mundo.
No hay que olvidar que derivado de los sucesos del 11 de septiembre, describió incorrectamente la ruta que siguió el vuelo del avión de American Airlines que los terroristas estrellaron en el Pentágono.
El vuelo 77 en un punto de su ruta pareció dirigirse hacia la Casa Blanca, pero después cambió de curso antes de llegar el rio Potomac. (Publicado 7/02/02)
Poco después de las 21:30 horas, el presidente Bush reunió a sus principales y más experimentados consejeros de seguridad nacional en un bunker debajo de la Casa Blanca. Esto fue apenas 13 horas después del ataque mortal en tierra estadounidense en toda la historia norteamericana.
Fue entonces que el presidente Bush y sus consejeros se sentaron en una larga mesa en el cuarto de conferencias del Centro de Operaciones de Emergencia Presidenciales (PEOC, por sus siglas en inglés). Sobrio y estrecho, el bunker fue construido para aguantar hasta un ataque nuclear, provisto de camarotes y suficiente comida para que unas cuantas personas puedan sobrevivir durante varios días.
“Es tiempo para la autodefensa”, dijo Bush a sus consejeros, de acuerdo con las notas del Consejo Nacional de Seguridad. Entonces, repitiendo el voto que había hecho poco antes por la tarde en un comunicado televisado desde la Oficina Oval, Bush agregó: “Nosotros hemos tomado la decisión de castigar a quienquiera que ayude a terroristas, y no sólo a los perpetradores de los ataques”.
Su trabajo, dijo el presidente, era encontrar la forma de llevar a cabo esos castigos.
Ocho meses después de los ataques de Osama Bin Laden contra las Torres Gemelas y el Pentágono, los estadounidenses comienzan a ajustar cuentas consigo mismos. Uno de los puntos más importantes radica en la comprensión de la respuesta del gobierno de EU contra los presuntos agresores. Y hay datos que vale la pena revisar.
Fue entonces que en febrero de este año los periodistas Bob Woodward y Dan Balz, de The WashingtonPost,publicaron una investigación sobre los diez días que conmovieron a EU: de los ataques de Bin Laden a la respuesta militar.
Y fue precisamente el destacado trabajo de los periodistas –que se publicó en exclusiva en México en La Crisis durante tres semanas–indaga los interiores de la Casa Blanca.
Como bien señala el periodista mexicano Raymundo Riva Palacio, se trata de un ejercicio de periodismo sobre la historia, pero también Woodward y Balz escriben un manual de cómo se ejerce el poder imperial en Estados Unidos.
Dichos ataques sorprendieron a un George W. Bush alejado de las grandes decisiones, pero encontraron a un presidente dispuesto a construir una estructura de poder político.
DECISIONES DE EU QUE EXHIBEN SU PODERÍO
Conviene hacer mención que los textos de Woodward y Balz dibujan el sistema de toma de decisiones del gobierno de EU, cómo se mueven las relaciones de poder, de qué manera se presentan los intereses transoceánicos, Bush llegó a la Casa Blanca con experiencia política nula–la propiedad de un equipo de béisbol y la gubernatura de Texas–, aunque le tocó estar junto a su padre en la Guerra del Golfo.
Hay que reconocer que, a un cuarto de siglo de distancia, los
ataques de Bin Laden fueron un golpe seco al orgullo de Estados Unidos.
Pero al mismo tiempo, revelaron conflictos tan severos como los religiosos, los políticos y los geoestratégicos.
Asimismo, rompieron el cerco de seguridad de EU dentro de su territorio. Y evidenciaron que el poderío nuclear sirve de muy poco frente a enemigos casi invisibles y protegidos detrás de las creencias religiosas.
La indagación de Woodward y Balz es una lección de periodismo de investigación, pero es un ejercicio supremo de cómo opera la estructura de toma de decisiones militares de EU. El periodismo nos lleva a las entrañas del poder de la Casa Blanca.
Describe atinadamente Raymundo Riva Palacio
Sobre las horas decisivas en Estados Unidos tras el atentadoSumido en el escándalo sobre qué tanto sabía la administración Bush de que se preparaban atentados de la organización Al Qaeda y su líder Osama Bin Laden en contra de objetivos estadounidenses en su propio territorio, la impresión que puede generalizarse es de una enorme incompetencia del gobierno de George W. Bush.
Pero no habría que caer en la tentación rápida de la descalificación, al utilizar como ejemplo de incapacidad total los errores y omisiones de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, cuyas fallas, de muchas maneras, contribuyeron al atentado terrorista más serio que ha sufrido esa nación en su historia.
BIN LADEN UN ESPÍA RECLUTADO POR LA CIA
La CIA, que reclutó y entrenó a Bin Laden y a muchos de sus comandos suicidas para combatir al Ejército soviético en la guerra de Afganistán, los dejó sueltos una vez derrotado Moscú y los agravió en lo más santo de su religión, interviniendo directamente en asuntos internos de Estados musulmanes.
Sin embargo, la soberbia de la CIA le impidió ver que había entrenado no a un ejército mercenario islámico, sino a fundamentalistas que en el nombre de Alá defenderían su religión.
La misma ceguera le pasó al FBI, cuyo trabajo de contrainteligencia, que quizá le hubiera permitido actuar en contra de los pilotos musulmanes que se estrellaron en las Torres Gemelas en Manhattan y el Pentágono en Virginia, fue soslayado en la autocomplacencia e incredulidad de quien se cree poder imbatible.
DÍASDEREDEFINICIÓN
Pero el pasado no fue presente, y un documento periodístico puede convertirse, también, en un material histórico. Tal es el caso de esta serie de reportajes que publicó en su momento “La Crisis”,son investigados por el icono del periodismo de investigación, Bob Woodward, y el corresponsal en la Casa Blanca, Dan Balz, publicados por su periódico, The Washington Post.
Esta serie que recupera puntualmente la manera como se comportó el gobierno de Bush durante los diez días posteriores a los atentados, no sólo es un material inmensamente rico en información –lo cual sería, en sí mismo, un privilegio para leer–, sino que tejen lo que podría ser, para muchos otros gobiernos, un manual de cómo operar un país en momentos de gran crisis.
Si para un lector resultara muy ilustrativo conocer lo que
sucedió prácticamente cada hora y conocer detalles de prácticamente cada reunión que sostuvo el liderazgo de esa nación tras los ataques, para un gobernante puede ser aún más ilustrativo ver la manera como Bush, un político de baja monta, se creció ante las adversidades ejerciendo un liderazgo impensable antes en él, y la calidad profesional de sus colaboradores que, ante las presiones y temores del momento supieron crecerse al castigo.
BIN LADEN NEGÓ AL PRINCIPIO SU PARTICIPACIÓN:
Aunque Bin Laden orquestó los ataques, negó su participación durante las semanas inmediatas al 11 de septiembre, pero luego se retractó de sus declaraciones falsas.
Fue así como Al Jazeera transmitió una declaración suya el 16 de septiembre de 2001: «Subrayo que no he llevado a cabo este acto, que parece haber sido llevado a cabo por individuos con su propia motivación.
Sin embargo, en noviembre de 2001, las fuerzas estadounidenses recuperaron una cinta de video de una casa destruida en Jalalabad, Afganistán.
En dicho video se observa a Bin Laden hablando con Khaled al-Harbi —miembro de Al Qaeda— y admite el conocimiento previo de los ataques.
El 27 de diciembre de 2001, se lanzó un segundo video de bin Laden. En el video, dijo:
Ha quedado claro que Occidente en general y, Estados Unidos en particular, tienen un odio indescriptible por el Islam. […] Es el odio a los cruzados.
El terrorismo contra Estados Unidos merece ser elogiado porque fue una respuesta a la injusticia, destinada a obligar a Estados Unidos a detener su apoyo a Israel, que mata a nuestro pueblo.
Aunque en un principio Osama Bin Ladenno llegó a admitir su responsabilidad por los ataques.
Poco antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2004, Bin Laden usó una declaración grabada para reconocer públicamente la participación de Al Qaeda en los ataques contra Estados Unidos. Admitió su vínculo directo con los ataques.
“Somos libres… y queremos recuperar la libertad para nuestra nación. A medida que socavas nuestra seguridad, nosotros socavamos la tuya”, señaló el malogrado líder.
ESPECTÁCULO DE DRONES……
A través de un cúmulo de luces que formaron una recreación de las Torres Gemelas a 25 años de los ataques que cambiaron a Estados Unidos y al mundo.
De acuerdo a Teleamazonas.com el espectáculo utilizó 2 977 luces, una por cada víctima de los atentados, para formar en el cielo la silueta de las antiguas Torres Gemelas del World Trade Center.
La empresa Sky Elements, encargada de la producción, señaló que la representación fue realizada a escala arquitectónica real.
Cabe destacar que la recreación se realizó en Manhattan como parte de los actos por el 25 aniversario del 11-S.
A su vez, es de señalar que las imágenes del espectáculo muestran las dos torres iluminadas sobre el horizonte de Nueva York, un lugar directamente marcado por los ataques de 2001.
Por último, a un cuarto de siglo de distancia, el mundo es totalmente distinto, en los aeropuertos del mundo, las medidas de seguridad se han ido relajando, los sistemas detectores de artefactos explosivos con Inteligencia Artificial (IA), son menos rudos, pero el temor, el miedo a que un acto terrorista pudiera volver a repetirse sigue a decir de especialistas e internacionalistas, quienes advirtieron que a 25 años de distancia, Estados Unidos y el mundo viven aún con el miedo latente de lo que los grupos terroristas del mundo pudieran volver a planear, si es que los sistema de seguridad no son reforzados o revisados de nueva cuenta….
Fuente: La Crisis, The Washington Post y Redes Sociales.

